Revista MQC · Edición 10 — Enero 2021
Enero 2021
Leer la revista Descargar PDF (2,3 MB)
Más abajo puedes leer los 11 reportajes completos de esta edición.
En esta edición
“Un año más… ¿qué más da?”
Cuando las bandas sonoras típicas de esta época tendrán que escucharse sotto voce, recordamos un clásico del período: “un año más”. Con su estilo bailable propio, ese ritmo a la antigua que permite el contoneo de grandes, pequeños, reguetoneros y rockeros; una cumbia de todos y para todos los tiempos, pero que en esta ocasión no podrá cantarse tan fácilmente con su archiconocido estribillo, porque este 2020 ha sido, indudablemente, un año difícil.
Y no es que las dificultades tengan solo un nombre concreto —COVID-19, que es casi como la amenaza fantasma—, sino todo lo que esta amenaza permanente supone. Si se tratase de antiguas enfermedades como la lepra, a la distancia veríamos al enfermo y no nos atreveríamos siquiera a acercarnos. Ahora se trata de un microorganismo imperceptible al ojo humano: una paradoja, porque siendo un ente real, con consistencia física aunque infinitesimalmente pequeño, pone de relieve aquello que repetimos como salmo popular del Principito, que “lo más real es invisible a los ojos”, reconociendo así que la fuerza del amor y de la amistad es algo muy real. Y claro que lo es.
Sin embargo, por esta vez, casi como un ruego del alma que no viene del Minsal ni de ninguna política pública sino del simple sentido común, quisiera decirle que, del mismo modo como hay cosas maravillosas que son invisibles, también hay amenazas invisibles a los ojos. Por ende, no deje de cuidarse y de cuidar a los suyos, porque nadie quisiera pasar al 2021 sin haber sentido al menos el afecto —aunque sea con nuevas formas de expresión— de aquellos que amamos.
A propósito de la visión, para los obtusos de siempre se vuelve a aplicar el dicho “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Aquel o aquella que quiere ver, más allá de los sentidos, siempre podrá hacerlo, y así alcanzará a comprender lo que está pasando y, a pesar de todo, a captar las cosas buenas que también nos ha dado este 2020, con todo lo crítico que fue.
Querido lector, querida lectora: Más Que Cultura me regala este espacio para escribir una columna de opinión, y por eso quisiera expresarle con mucha sencillez, pero muy convencido, que “un año más, qué más da” tendrá en esta ocasión el sabor de la gratitud, porque no da lo mismo el hecho de que podamos afortunadamente pasar el umbral del 2020 al 2021. Y si somos responsablemente solidarios, Dios mediante, en un tiempo más podamos también agregar “cuántos se han ido ya”.
Feliz año 2021, ¡un abrazo! Y a cuidarnos entre todos.
Escribe: Escribano de Valencia.
Hermes Gamonal, tenista y empresario: “Este fue el mejor partido que he ganado en mi vida”
A los 7 años de edad tomó por primera vez una raqueta de tenis y a los 19 ya se había convertido en profesional, a mediados de los años 90, la misma época en que el tenis chileno entraba a la élite mundial de la mano de Marcelo Ríos. “Me retiré del tenis profesional el 2006, debido a una lesión en la muñeca derecha, lo que, siendo diestro, significaba una complicación muy importante”, recuerda Hermes Gamonal Loyer. “Pero al mismo tiempo tenía la firme convicción de continuar ligado al tenis, y ligarlo a mi otra gran pasión: los negocios”.
Fue entrenador de Jorge Aguilar y cursó estudios de ingeniería comercial, siempre con la idea fija de emprender. Comenzó con la producción de campeonatos, clases y una academia de tenis, hasta llegar al desarrollo de dos aplicaciones: “Ace Match”, 100% chilena, que simplifica la búsqueda de competencia en el tenis social permitiendo agendar encuentros; y “Ace Circuit”, que en alianza con la Federación de Tenis de Chile consta de un circuito de torneos puntuables para el ranking nacional federado. “Ahora estamos trabajando en una tercera aplicación, Ace Club, destinada a facilitar la administración de clubes deportivos”, explica.
La bomba de insulina
Su hija Rafaela acaba de cumplir nueve años. Al año de vida fue diagnosticada con diabetes tipo 1, y un año después Gamonal fue diagnosticado con la misma condición. “En palabras simples, en la diabetes tipo 1 no hay nada que hacer: es de origen genético, el páncreas deja de funcionar y eso te convierte en insulinodependiente; mientras que la diabetes tipo 2 está relacionada con los hábitos alimenticios y la persona puede controlarla o incluso revertirla si tiene voluntad”, explica.
Fue en ese contexto que descubrió la importancia de la bomba de insulina, un pequeño aparato que inyecta insulina según las necesidades de la persona, pero cuyo precio ronda los cinco millones de pesos. “Para entender su importancia, debemos considerar que una persona con diabetes tipo 1 requiere de diez pinchazos de insulina al día, unos 300 al mes, mientras que con la bomba solo se deben realizar unos 14 pinchazos al mes: es un tremendo cambio en la calidad de vida, especialmente en el caso de los niños”, explica.
Allí se fijó una meta: que la bomba fuera incluida en la ley. Amparado en su fama deportiva, en 2015 inició su peregrinar por autoridades de Gobierno, de Salud y parlamentarios, en una campaña que contó incluso con el apoyo de Arturo Vidal, que también tiene un hijo con diabetes tipo 1. “Finalmente logramos que la bomba de insulina fuera incluida en la Ley Ricarte Soto, que cubre los tratamientos de alto costo, y hoy cualquier persona afectada puede postular a este beneficio. Obtener esto fue el mejor partido que he ganado en mi vida, pero aún tengo sentimientos encontrados, porque yo tengo acceso a la salud privada y creo que, como país, deberíamos contar con una salud real para todos los chilenos”, afirma.
Las voces de la agrupación
Claudia Pradenas, presidenta de la Agrupación Diabetes Araucanía, dimensiona el logro: “Actualmente en la región tenemos alrededor de 450 niños y jóvenes con diabetes tipo 1. La campaña con Hermes fue un sueño para todos nosotros, porque para la mayoría conseguir la bomba a más de 4 millones de pesos era algo muy lejano. Fue muy altruista, porque Hermes podía costear la suya. Ver sus caras cuando fue incluida en la ley fue muy emocionante”. Y describe la labor del grupo: “Nos preocupamos de la promoción, el acompañamiento y la difusión de la diabetes, no como enfermedad sino como una condición de vida. Este acompañamiento no solo incluye al niño, sino también a su familia; somos como una segunda familia”.
Gonzalo García Rebolledo es padre de Joaquín, el primer niño que recibió la bomba en La Araucanía: “Joaquín tiene doce años y a los cinco fue diagnosticado. En ese momento fue un golpe tremendo en lo emocional. Hasta que conseguimos la bomba pasamos casi cuatro años bien complicados”, recuerda. “La campaña liderada por Hermes fue fantástica, porque logró poner en la palestra una condición que en ese momento afectaba a 18 mil personas en Chile y a la que nunca se le había dado la importancia que requería, sobre todo considerando que afecta principalmente a niños y adolescentes. Para nosotros esta no es una enfermedad, sino una condición de vida que, como familia, nos fortaleció. Mi hijo es seleccionado de fútbol de su colegio y ha hecho una vida normal”.
Consejo para emprendedores
“Con la pandemia muchos empresarios y comerciantes pasaron de 100 a 0 de un día para otro, pero hay que saber reinventarse, buscar, estudiar, aprender. Les aconsejo que nunca dejen de pensar y soñar. Los emprendedores pasamos por muchos momentos difíciles; los grandes empresarios han quebrado muchas veces, por lo que si se dicen emprendedores pero tiran la toalla al primer problema, deben dedicarse a otra cosa”, puntualiza.
Estudia una carrera técnica de calidad en INACAP Sede Temuco
Una carrera técnica profesional de nivel superior, como las que ofrece el Centro de Formación Técnica de INACAP, puede ser una buena opción para quienes deseen insertarse rápida y exitosamente en el mundo laboral. Duran solo dos años —cuatro semestres—, lo que permite complementar el ámbito laboral con la vida estudiantil y obtener una formación coherente con las necesidades del sector productivo.
La institución desarrolló un modelo educativo basado en las Trayectorias Formativo-Laborales, donde la malla entrega diferentes certificados al cumplir ciertas asignaturas: instrumentos cocreados junto a empresas dispuestas a insertar tempranamente a los estudiantes. Además, potencia las trayectorias de los liceos técnico-profesionales mediante la Articulación Directa —que permite convalidar el primer semestre a egresados de 13 especialidades— y la Prueba de Articulación, una evaluación individual abierta a egresados de cualquiera de las 21 especialidades de la enseñanza media técnico-profesional.
Quienes estudian una carrera técnica cuentan con la garantía de acceso a educación superior de calidad: el Centro de Formación Técnica posee el máximo de años de acreditación otorgado —7 años—, lo que permite que la institución esté adscrita al beneficio de gratuidad.
Empleabilidad
La formación técnica no solo es una opción vocacional: constituye una base relevante para apoyar la competitividad del país. Según la Sociedad de Fomento Fabril, existe un déficit de 600 mil técnicos profesionales, de ahí la importancia de aumentar la cobertura, la calidad y la pertinencia de los programas para contar con el capital humano que Chile requiere.
Con el fin de abordar los requerimientos de la cuarta revolución industrial y el desarrollo local, INACAP presenta nuevos programas para La Araucanía, como Técnico en Construcción, Técnico en Logística, Técnico en Automatización y Robótica y Técnico en Mecánica y Electromovilidad Automotriz, entre otros. Su oferta 2021 en la sede Temuco abarca las áreas de Administración; Hotelería, Turismo y Gastronomía; Salud; Automatización y Robótica; Electricidad, Electrónica y Telecomunicaciones; Tecnologías de Información y Ciberseguridad; Agroindustria y Medioambiente; Construcción; Logística; y Mecánica.
Rakizuam, Artesanía + Origen: la tienda de comercio justo que nació dentro del museo
No hay nadie que se pueda resistir a un par de aros de plata, a una manta, a una pieza de cerámica, de madera o de fibras vegetales — pero no de aquellas que se venden en grandes tiendas, sino de las confeccionadas a mano, de autoría única. En su mayoría, los artesanos no cuentan con un espacio propio para vender sus productos: frecuentemente asisten a muestras y ferias especializadas, recorriendo otros territorios, lo que resulta una tarea ardua y de poca estabilidad. Esto resumiría, en parte, la historia de cultores y artesanos de La Araucanía que encontraron en la Tienda de Comercio Justo Rakizuam una vitrina para comercializar sus productos y poner en valor sus tradiciones.
El espacio reúne hoy a una red de 80 artesanos expertos que crean productos de alta calidad, conocen completamente sus costos y precios y son parte de un sistema de comercio ético garantizado por la Organización Mundial de Comercio Justo. Mediante un convenio de colaboración, el Museo Regional de La Araucanía aporta el espacio y sus instalaciones, y la Fundación Chol Chol es responsable de la gestión, atención, exhibición, venta y difusión.
De la vitrina física a la virtual
La tienda del museo pasó de ser un espacio altamente visitado por turistas —donde se podía interactuar con los mismos artesanos que atendían— a uno de los tantos lugares sin acceso a público desde marzo de 2020, desafiando al equipo en un camino poco explorado: lo virtual. De alta complejidad, sobre todo en artesanía, donde los productos forman parte de una experiencia que implica tocar, sentir, observar y escuchar a sus creadores.
El resultado es una vitrina virtual alojada en la red social de la tienda, que permite la interacción entre artesanos y visitantes mediante talleres en vivo y conversatorios, sumada a medios de pago online, etiquetas con códigos QR que contienen el mensaje de su creador, fotografías de alta calidad y ventas personalizadas con envíos a todo el país y el extranjero.
Un largo camino
Todo comenzó hace doce años, cuando el Museo Regional de La Araucanía, en su proceso de remodelación de la casona Thiers, apostó por tener una tienda especializada. Su director, Miguel Chapanoff Cerda, ideó la forma de habilitar el espacio y relevar la producción regional de cultores con pertinencia territorial, y se contactó con la Fundación Chol Chol: entonces la única organización certificada que trabajaba bajo estándares de Comercio Justo en la región.
Se fue invitando a creadores con pertinencia cultural, cuyas piezas reflejaran la diversidad patrimonial del arte mapuche y no mapuche. Entre los primeros que creyeron en el proyecto están el maestro orfebre José Quintriqueo, los alfareros Sergio y Sandra San Martín, el talabartero Óscar Huaquimil y el tesoro humano vivo Lorenzo Aillapán.
“Con propiedad puedo decir que no éramos una típica tienda comercial en torno a la artesanía, porque la hicimos crecer juntos: entre el museo, los maestros artesanos, los visitantes y el equipo de la fundación. Había cercanía, había transmisión permanente”, recuerda Susana Ortiz, directora ejecutiva de la Fundación Chol Chol. “Contar la historia de la mano de los propios maestros era la forma de invitar al público; semanalmente teníamos cultores en la tienda: se turnaban una tejedora, un alfarero, un orfebre. El espacio siempre estaba vivo”.
El nombre y la imagen
En sus inicios se conocía como el Espacio de Comercio Justo del Museo Regional, un nombre muy largo. El museo invitó entonces a la Universidad Santo Tomás de Temuco, por medio de la carrera de Diseño Publicitario Multimedial, a desarrollar la imagen corporativa del nuevo nombre construido entre todos: “Rakizuam: Artesanía + Origen”.
“Había que reunir el sentir de toda esta diversidad de artistas y cultores. Se les entregó a los alumnos el concepto base para que lo desarrollaran: Rakizuam, que tiene que ver con el pensamiento, con todo lo que dignifica a un artesano. Un creador artesanal no construye su obra en lo material, sino que va más allá, reuniendo aromas, el sentir de la naturaleza, la observación de su entorno, la tradición”, explica Ortiz. La propuesta ganadora fue del estudiante Ignacio Vargas.
“Fue muy importante albergar una tienda con una marca propia, en un sello que reconoce el proceso creativo de los artesanos y el respeto que como museo tenemos hacia esta actividad. De hecho, fueron los propios artesanos quienes aportaron generosamente sus ideas”, recordó Chapanoff.
Toda esta formalidad llevó a los artesanos a constituirse legalmente, para ampliar sus acciones, postular a proyectos y desarrollar un camino propio: así nace la Corporación Cultural Rakizuam, que adopta parte del nombre de origen de la tienda. “Fundación Chol Chol es legalmente la figura administrativa de la tienda y su sello es Rakizuam; desde ahí nace la corporación, en honor al mismo nombre, pues ellos son parte del grupo de artesanos que partieron con la tienda y marcaron lo que somos hoy”, señala Susana Ortiz.
El desarrollo de un ventilador mecánico con sello de la UFRO
Frente a la emergencia sanitaria, un grupo de investigadores del Centro de Física e Ingeniería en Medicina e ingenieros mecánicos, eléctricos y electrónicos de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de La Frontera desarrolló un ventilador mecánico para proveer una solución transitoria a pacientes que requieran ventilación asistida producto del COVID-19.
Durante aproximadamente cinco meses, el equipo liderado por el Dr. Renato Hunter y el Dr. Rodolfo Figueroa unió esfuerzos para construir un respirador de ventilación mecánica invasiva, trabajando bajo los parámetros de instituciones internacionales (OMS) y nacionales (SOCHIMI), con la asesoría del Dr. Waldo Merino. El VEMEF —Ventilador Mecánico de La Frontera— se fabrica con piezas de elaboración propia, mediante diseño computacional e impresoras 3D, junto con partes adquiridas en el mercado nacional.
En una primera etapa se desarrolló un ventilador en base a una bolsa de aire autoinflable, que respondía favorablemente pero no resultó lo suficientemente robusto ni confiable en el tiempo, siendo más acorde para asistencias ambulatorias. Por eso, en mayo el equipo se reinventó y enfocó en un respirador que funciona conectado directamente a las líneas de suministro de los centros de salud, con electrónica sofisticada y accionamiento sincronizado de electroválvulas, sin fuelles ni pistones.
Entre sus características destacan una llave de monomando de doble entrada que mezcla aire con oxígeno del 21 al 100%; una válvula de bola activada electromecánicamente para el sello de la presión espiratoria positiva; sensores de flujo de presión diferencial capaces de medir flujo y volumen inspiratorio y espiratorio; software de control y microcomputador para todos los parámetros de operación; un monitor digital; un único mando rotatorio para configurar los parámetros; y la capacidad de detectar esfuerzos inspiratorios y realizar función de presión de soporte para un retiro gradual del ventilador.
Tras superar pruebas clínicas en el simulador Lucena de la universidad y en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Alemana, el VEMEF llegó a su etapa final, con la validación pendiente por parte de CERTEMED-UV y una eventual certificación. Dado que está diseñado para conexión directa a las líneas de presión de aire y oxígeno existentes en hospitales y clínicas, y que prácticamente todos sus materiales se consiguen en el mercado nacional, su costo está por debajo de los importados. Se realizaron además pruebas clínicas exitosas con un equipo de veterinarios de la Universidad Católica y la colaboración de intensivistas de la Clínica Alemana de Temuco.
Roque Conejeros, oncólogo: “Durante la pandemia las personas han tenido una irresponsabilidad brutal”
“La expansión de la pandemia ha sido un cien por ciento responsabilidad de la gente, no caben críticas a las autoridades. El personal de salud está agotado; los infectados por conductas irresponsables, como las reuniones sociales o familiares, copan el sistema y no nos permiten atender a otros pacientes, como los oncológicos”, así de categórico es el doctor Roque Conejeros, médico cirujano titulado en la UFRO y referente de la oncorradioterapia en el sur de Chile.
Su molestia se debe a que han detectado que la mayoría de los contagios se produce por conductas irresponsables de personas que promedian entre los 35 y los 40 años. “Los adultos jóvenes infectan mucho y debemos cambiar nuestra forma de vivir para superar esta pandemia. Esto no es un invento de un gobierno ni una noticia falsa: es una realidad que va a cambiar al mundo entero”, agrega.
Oncología en La Araucanía
La región cuenta actualmente con seis oncólogos, mientras cada año se diagnostican unos 1.800 nuevos pacientes con cáncer. “Somos la región con más casos de cáncer en el país, y esta enfermedad ya se ha convertido en la principal causa de muerte a nivel mundial”, señala. Frente a la exigencia del sistema durante la pandemia, dedica un 90% de su tiempo a la atención de pacientes y un 10% a colaborar en investigaciones.
Todos podemos tener cáncer
“Todos podemos desarrollar el cáncer en algún momento de nuestras vidas: jóvenes, deportistas, vegetarianos; nadie está libre. Por eso el llamado es a disfrutar la vida, porque nunca se sabe en qué momento podemos enfermarnos. Este año especialmente nos han llegado muchos pacientes jóvenes”, explica.
“La única forma de diagnosticar el cáncer es a través de la biopsia, y lo primero que debemos hacer es informar al paciente hablándole con la verdad, informar la gravedad y escucharlo también; eso es muy importante”, agrega. Y comparte una observación de sus doce años como oncólogo: nunca ha conocido un paciente que desee morir. “Aquí nos entra la duda sobre el tema de la eutanasia: todos los pacientes con cáncer que he conocido quieren luchar por su vida”.
Diagnóstico oportuno
“Es importante que ante sospechas de cáncer las personas concurran directamente a un oncólogo: así evitan hacerse exámenes innecesarios, y lo principal, cuanto antes se detecte, existen más probabilidades de curarlo”, explica. Actualmente cerca de un 50% de las personas con cáncer lo superan, y existen tratamientos distintos para cada caso: cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida a nivel molecular y terapia biológica o inmunoterapia, determinados según la anatomía patológica. “Hablar de cáncer hoy no es hablar de una enfermedad altamente mortal como ocurría hace unos años, y tampoco se requiere viajar a Santiago para los tratamientos: hoy se entregan excelentes atenciones en centros como el Hospital Regional Hernán Henríquez Aravena o la Clínica ICOS”.
El especialista explica también la diferencia entre grados y etapas: los grados se refieren a la agresividad, mientras que las etapas indican su ramificación en el cuerpo —etapa I, solo en el órgano; II, el órgano y su periferia; III, extendiéndose a otros ganglios; IV, ramificándose a otros órganos—.
Sobre la prevención, es cauto: “Practicar deporte, no consumir alcohol, cigarrillos ni comida chatarra disminuye la probabilidad de padecer cáncer, pero no elimina la posibilidad”. Y observa patrones geográficos: “El melanoma es uno de los menos frecuentes, pero de los más agresivos. En los países asiáticos es más común el cáncer gástrico o de esófago por la alimentación; en Estados Unidos predomina el de colon y recto, y en los últimos años hemos visto un aumento en el cáncer de mama”.
“Una de las mejores formas de superar el cáncer es detectarlo en sus etapas más tempranas, por lo que hago un llamado a que las personas se informen en sus sistemas de salud y accedan a los exámenes preventivos gratuitos”, recalca, haciendo referencia a las Garantías Explícitas de Salud. “Puede sonar repetitivo, pero los exámenes preventivos permiten detectar precozmente el cáncer, controlarlo y reducir el riesgo de muerte”.
Exitoso ensayo de las tejedoras mapuche que buscan el primer récord mundial de un pueblo indígena del Hemisferio Sur
En el Pabellón de La Araucanía, cinco mujeres mapuche ensayaron el tejido que será elaborado por 500 tejedoras en febrero de 2021. El tiempo cronometrado fue menor al esperado, por lo que el éxito está garantizado para lo que será un hito en la historia de la región y del pueblo mapuche.
Las convocadas al primer ensayo se trasladaron con sus telares —witral— y bancos —wanku— hasta el pabellón, donde se instalaron y tejieron en las mismas condiciones en que lo harán durante el récord. Patricia Lipin, de Saavedra; Ninoska Muñoz Tranamil, de Lumaco; Camila Colimil, de Ercilla; Claudia Silva Canuqueo, de Padre Las Casas, y Juanita Becerra, de Curarrehue, fueron las protagonistas del evento y se mostraron muy satisfechas por el trabajo realizado.
El éxito del ensayo fue rotundo: los tejidos se terminaron en menos del tiempo proyectado para el récord, y las mujeres tejieron en un grato ambiente de cordialidad y camaradería, en un evento transmitido vía streaming por el canal UATV de Temuco.
Desde Temuco a Nueva Zelanda
El programa se inició con un llellipun realizado en los jardines del pabellón. Mientras las mujeres iniciaban el tejido, se estableció por videollamada un contacto con Ralph Hannah, gerente de Récords Guinness para Latinoamérica, que felicitó la iniciativa. Luego llegaron los saludos de los alcaldes de Padre Las Casas y Lumaco, se realizaron conversatorios sobre textilería y cultura mapuche, y el trabajo de las tejedoras finalizó con un contacto en directo con Nueva Zelanda, desde donde llegó un saludo especial de mujeres maoríes y de una mapuche que vive en ese país.
Quienes deseen inscribirse para el desafío de febrero de 2021 —o las empresas que quieran apoyar el proyecto a través de la Ley de Donaciones Culturales— pueden hacerlo a través del sitio web de la Fundación Chilka.
Las ciclovías de Temuco: una columna vertebral para el deporte y la recreación familiar
Hasta hace unos años, la bicicleta era el principal regalo que los niños esperaban para Navidad, símbolo de la transición desde los juguetes infantiles hacia entretenciones más juveniles e independientes. Hoy existen cientos de modelos, desde las clásicas “con rueditas” hasta las profesionales que pueden costar varios millones de pesos.
Temuco es una de las ciudades de Chile beneficiadas con varios kilómetros de ciclovías, distribuidas entre las principales avenidas —Prat, San Martín, Hochstetter, Los Poetas, Balmaceda— y la más popular: la que recorre el antiguo trayecto del ferrocarril entre Temuco y Labranza, cuya construcción comenzó en 2007, pasando por villas, fundos, ríos y lugares de gran belleza escénica.
La bicicleta en pandemia
“Este tipo de obras contribuyen a mejorar el desplazamiento y la vida sana de la población, considerando además que esta pandemia ha provocado un positivo aumento en el uso de la bicicleta”, destacó el director del Serviu en La Araucanía, Sergio Merino. El seremi de Vivienda y Urbanismo, Pablo Artigas, agregó: “Actualmente en La Araucanía se planifican ciclovías de alto estándar, convirtiéndolas en verdaderas alternativas de desplazamiento, para que la bicicleta sea un real medio de transporte y no solo para hacer ejercicio”. Los nuevos 20,8 kilómetros que se construirán mejorarán la red que ya se había comenzado en Angol, Curacautín, Victoria, Temuco y Padre Las Casas.
“Antes de la pandemia el uso de la bicicleta a nivel mundial iba en alza; los países europeos llevaban un gran liderazgo, especialmente Holanda, Francia, Dinamarca y Alemania. En América Latina el liderazgo siempre ha estado peleado entre Colombia y Chile”, señaló Hernán Silva, gerente de proyectos de la consultora Urbanismo y Territorio, agregando que Chile es uno de los países donde el uso de la bicicleta ha crecido por sobre el promedio mundial.
Para muchas personas afectadas por las cuarentenas, la ciclovía se ha convertido en un lugar especial de esparcimiento, deporte y paseos familiares en las tardes y los fines de semana, pues cuenta además con iluminación, áreas verdes, basureros y juegos infantiles. Y son muchos los trabajadores que, ante el temor de contagios en el transporte colectivo, han optado por trasladarse en bicicleta entre sus hogares y sus lugares de trabajo.
Prevención de accidentes
Nunca está de más recordar las recomendaciones de seguridad: contar con luces delantera y trasera; frenos regulados y probados antes de salir; neumáticos bien inflados; manejar siempre con ambas manos; reflectantes en la bicicleta y en la ropa; campanilla y espejo retrovisor; casco siempre; usar las ciclovías aunque implique desviarse un poco; conducir a la defensiva; nunca llevar carga ni pasajeros en el manubrio; respetar la señalética y el sentido del tránsito; evitar superficies resbaladizas; estar atento a los vehículos estacionados; y nunca manejar con audífonos o hablando por teléfono.
María Paz González, directora de cine: “El cine chileno está siendo muy valorado en el circuito mundial”
María Paz González estudió en el Colegio Santa Cruz y permaneció en Temuco hasta los 18 años. Luego partió a Santiago, donde se tituló como periodista en la Universidad de Chile. Hoy es directora del largometraje “Lina de Lima” y del documental “Hija”, ambos ampliamente premiados en festivales internacionales.
¿Qué la llevó del periodismo al mundo audiovisual? “Siempre me ha interesado contar historias y poder llegar a relatos que muchas veces el periodismo no te permite desarrollar en profundidad. Muchas de las cosas que estudié son superimportantes: la curiosidad, el querer saber qué hay detrás de una realidad. Pero en el cine encuentro un espacio que me permite llegar a relatos más complejos, que dejan ver más capas de los personajes y la realidad, desde una aproximación mucho más libre”.
¿Cómo es visto el cine chileno afuera? “Es muy valorado a nivel mundial. Siempre hay películas chilenas en los festivales más importantes. Las historias chilenas son contingentes, reconocibles y resuenan en distintos lugares. ‘Lina de Lima’ habla de la migración y de la realidad de las mujeres, sin que sea desde la tragedia, sino con mucho humor; eso puede hacer sentido en muchas partes. La estrené en el Festival de Toronto, uno de los cinco más importantes del mundo, y la historia resultó superreconocible: la gente se reía y empatizaba mucho con algo que ocurre al otro lado del continente. El cine chileno es variado, contemporáneo, muy diverso”.
¿Tiene una tendencia a los temas políticos? “La política siempre va a ser un tema fundamental del cine. Hacer cine es una acción política: es poner temas sobre la mesa, fijar realidades, mirar historias que muchas veces son olvidadas. Lo que pasa es que se asocia el cine político al que habla de derechos humanos, pero es mucho más que eso. Durante mucho tiempo en Chile no se pudo hacer cine porque la dictadura lo impedía; cuando salimos, el arte estaba muy en deuda con muchas historias ocultas, y eso provocó que se hicieran muchas películas sobre ese tema. Eso quedó en el imaginario de la gente, que dice que en Chile se hacen puras películas sobre la dictadura, y hace 15 años que no: actualmente se hacen unas 70 películas al año y son contadas con una mano las que tienen ese tema central. Es un gran prejuicio”.
Sobre la historia y actualidad del pueblo mapuche, ¿existe material para hacer películas? “Cualquier historia tiene potencial: uno puede hacer una película de una piedra y puede ser increíble. Siempre va a depender de la aproximación del director, de la mirada, del subtexto. El tema mapuche es un gran tema, pero para trabajar ahí tienes que hacerlo en colaboración con las comunidades, y eso implica un montón de cosas. El cine muchas veces puede verse como un ejercicio muy vertical, donde vas a un lugar con una idea y generas una imagen que luego se mueve por el mundo; qué imagen salga de ahí no da lo mismo. Hay una desconfianza natural, histórica, y es supercomprensible. El desafío es que emerja un cine que viene de lo mapuche: Claudia Huaiquimilla, por ejemplo, trabaja de manera bien cercana con el pueblo mapuche y se transmite esa honestidad en su trabajo”.
¿Le gustaría hacer una película sobre esa temática? “Por ahora no, pero no lo descarto. No quiere decir que no me interese, pero siento que hay otras personas mucho más cercanas y que están mucho más dentro de ese mundo, y me encantaría ver esos relatos. Las películas uno las hace por necesidad, no porque quiere ver qué cosas están pegando”.
¿Qué independencia tiene un director frente a quienes financian? “Es relativo, depende de la envergadura del proyecto. Hay proyectos netamente comerciales, de productores, donde ellos ponen a un director para ejecutar una idea que ya está clara. Cuando uno trabaja en cine independiente, la idea que prima es la visión del autor sobre un universo: uno trabaja en conjunto con los productores y ellos saben lo que estás buscando. Son películas que no están esperando una retribución económica tradicional; se lo suele llamar cine arte, pero no necesariamente quiere decir que sea aburrido, sino que surge de inquietudes más sociales, más políticas”.
¿Fue importante estar entre las posibles películas para representar a Chile en los Oscar? “A mí en realidad me interesa hacer las películas que quiero hacer y ver la mejor manera de lograrlo. Puede sonar súper loser, pero no tengo un rollo con los premios. Si pasa siempre es lindo, porque también son formas de acercarse a audiencias y de hacer más fácil el próximo proyecto, pero no me quita el sueño. No es que una película sea mejor o peor porque ganó tal o tal cosa. Las películas van encontrando sus espacios, sus lugares, sus voces: así es como yo lo miro”.
¿Qué quiso transmitir con “Lina de Lima”? “Habla sobre una mujer que vive lejos de su casa y que ha cortado las relaciones con sus hijos. Ella es migrante, es nana, es mujer; tiene un montón de niveles, y siempre el relato tiende a aplanar un poco las posibilidades de los personajes. Creo que precisamente esos son los lugares que hay que cuestionar. Es un relato divertido, que remueve ciertos estereotipos y lugares comunes, sobre todo para pensar los personajes femeninos”.
¿Hay mensajes que solo se pueden transmitir en lenguaje audiovisual? “Ese es el desafío de cada película: tiene que lograr tener un valor como película, no como historia simplemente. Yo hago hartas clases y siempre les pregunto a los estudiantes por qué esto tiene que ser una película y no un libro, por qué no un cuento. Para mí, el trabajo de la fotografía, de lo cinematográfico, una mirada que se queda en el plano y se te va hacia el corazón, son cosas que uno no puede encontrar en un libro. La sensibilidad que tiene el registro del lente es algo que solo tiene el cine”.
Juan Pablo Becerra, Master Plag: “Los pilares de nuestra empresa son la ética profesional y la confianza de los clientes”
Master Plag nació el 2003 de la mano de su director técnico, Juan Pablo Becerra, técnico agrícola que trabajó cinco años para otra empresa antes de independizarse. “En esos cinco años aprendí el rubro y también vi que podía mejorarse. En la empresa en que trabajaba llegué hasta donde podía llegar; más arriba solo estaba el dueño, así que no había muchas proyecciones. Ahí decidí independizarme”, recuerda.
“Esta es una microempresa familiar; partimos poniendo todos los huevitos en una sola canasta con mi socia mayoritaria, que es mi señora. Ella me dio todo su apoyo y yo me dediqué en exclusiva a hacerla surgir”, explica. “Al principio tuvimos años muy malos, algunos horribles; lo único que queríamos era salir a flote. Nos costó alrededor de cinco años estabilizar la empresa”.
Hoy la componen cuatro personas en forma permanente, y más del 90% de los clientes llegan por recomendaciones boca a boca. Atienden desde la Región Metropolitana hasta Los Lagos, con oficina principal en Curicó. “Hay algo en que yo no transo, y eso es la calidad. Por eso no tenemos sucursales en otras regiones: para obtener calidad hay que estar encima, y cuando se trata de abarcar mucho se empieza a perder la calidad final”, indica.
Confianza y control de plagas
“Ser un empresario independiente significa mantener un aprendizaje constante”, manifiesta. “Al principio sufrimos harto con las contabilidades, perdimos oportunidades, dejamos de postular a muchas cosas, pero hoy podemos decir con satisfacción que todo lo que hemos logrado ha sido con empuje propio, sin ningún tipo de subsidio o beneficio estatal”. Y subraya el pilar del negocio: “Muchas veces los clientes nos dejan sus casas para que realicemos nuestro trabajo, y para eso se requiere de mucha confianza”.
El servicio principal es el control de plagas urbanas o domiciliarias, pero es bastante transversal: “Atendemos desde casas particulares hasta colegios, instituciones, restaurantes, hospitales, consultorios, universidades, campos deportivos y plantas frutícolas: todo quien necesite un control de insectos, de roedores, así como las desinfecciones tan requeridas ahora por la pandemia”. La parte técnica y administrativa la maneja él directamente, y como se lo exige la resolución sanitaria, debe estar presente como director técnico en cada aplicación.
Sobre la pandemia tiene una observación crítica: “Para nosotros ha sido un poco chocante ver empresas que se crearon exclusivamente para estos fines, desde que vieron el negocio que significaba esta necesidad de desinfección. Para nosotros, desde que nos iniciamos, la ética personal y profesional van de la mano; nunca hemos caído en la práctica de engañar al cliente para ganar dinero, ni siquiera hemos publicitado como un extra los servicios de sanitización y desinfección, porque siempre los hemos entregado”.
Paola Cid, cirujano dentista: salud bucal familiar y prevención desde los seis meses
Tradicionalmente las personas acuden al dentista cuando se ven afectadas por alguna sintomatología; sin embargo, gracias a la promoción y prevención oral esta conducta se ha ido modificando gradualmente, ya que en la actualidad los procedimientos son menos invasivos y la tecnología ha ido evolucionando con nuevas técnicas para lograr una atención odontológica más cercana.
Clínica Dentarys fue fundada por la doctora Paola Cid Cavada e inició sus actividades en 2019 en el sector Valle de Alcalá, en Temuco. “Nuestro equipo está conformado por dentistas generales y especialistas altamente calificados para brindar un servicio integral de calidad, caracterizándonos por responder a la confianza de nuestros pacientes en base al profesionalismo y la alta tecnología con la que contamos. Todo ello desde un enfoque basado en la prevención y el cuidado de la salud oral familiar”, señala.
Los servicios integrales que ofrece son odontología general, urgencias, endodoncia, periodoncia, rehabilitación oral, ortodoncia, odontopediatría y cirugía oral, con todos los profesionales acreditados en la Superintendencia de Salud. En pandemia, por tratarse de un servicio de primera necesidad, ha continuado trabajando bajo los protocolos del MINSAL.
“Para nosotros es habitual atender a grupos familiares: muchas veces los padres traen a sus hijos, posteriormente se suman ellos y nos derivan a sus adultos mayores. Gratamente hemos podido constatar que las familias nos recomiendan en sus redes y círculos sociales”, indica, proyectando para el mediano plazo seguir incorporando tecnología de vanguardia y nuevas especialidades.
Recomendaciones
Limpieza dental: debe realizarse dos veces al año; se recomienda evitar el consumo excesivo de café y el cigarrillo, que además es factor de riesgo de cáncer.
Primera visita: recomienda visitar al dentista desde los 6 meses de edad. “Tenemos pacientes de ocho meses que son atendidos en los brazos de sus padres”, señala.
Controles preventivos: lo ideal es visitar al dentista cada seis meses, para controlar los tratamientos realizados y efectuar la limpieza correspondiente.
El cepillo dental: debe tener cerdas suaves, ajustarse al tamaño de la boca y de los dientes, y cambiarse cada tres meses.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.