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Revista MQC · Edición 26 — Octubre 2022

Portada Edición 26 Revista MQC — Octubre 2022

Octubre 2022

24 páginas · 10 reportajes · Cultura, Medio Ambiente, Educación, Salud, Testimonios, Empresas y Deporte

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Más abajo puedes leer los diez reportajes completos de esta edición.

En esta edición

Temuco de 1950, tercera parteLos domingos de misa, barquillos en la plaza y avellanas tostadas en la puerta del mercado, en el último capítulo de Gerardo Hiriart Le Bertpág. 3 Antonia Biggs, ANIR: “El reciclaje industrial en Chile funciona muy bien desde hace 25 años, pero aún falta avanzar en los hogares”La gerenta general de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje explica la “teoría del empujón” y por qué el aceite usado no se recicla: se re-refinapágs. 4–5 Colegios sin mascarilla: tras la pandemia, llegó el momento de volver a vernosScole Creare y Saint Patrick cuentan cómo viven el fin de la obligatoriedad — “muchos no conocíamos las caras de nuestros alumnos”págs. 6–7 INACAP y su compromiso con la educación: el CEDEM y el programa de alternancia más grande del paísUna red que alcanza al 46% de los establecimientos de enseñanza media; en La Araucanía, 11 alternancias y más de 300 estudiantes en aulas y laboratoriospágs. 8–9 Pablo Del Río Vera: “La peluquería es un negocio rentable, sustentable y entretenido; siempre se está aprendiendo”22 años en el rubro y un local construido desde cero en Pablo Neruda — sus consejos sobre color, canas y cabello tinturadopágs. 10–11 Osvaldo Curaqueo, IEII UFRO: “Estamos trabajando para insertar la interculturalidad en la universidad y en el país”El instituto que cumple 30 años dicta con el INDH un diplomado en interculturalidad y derechos humanos para la función públicapágs. 12–13 Seremi de Salud Andrés Cuyul: “La mascarilla dejó de ser obligatoria, pero aún se recomienda en ciertos contextos”La autoridad regional aclara que el uso sigue siendo obligatorio en centros de salud y altamente recomendable en lugares cerrados y transportepág. 14 Estudiantes UFRO generan conocimiento y tecnología vinculados a problemas reales de la industriaUn fago contra los antibióticos en salmonicultura ganó la Hackatón por el Cambio Climático; otros dos equipos trabajan con CRISPR/Cas12págs. 16–17 Proyecto residencial busca aportar al ecosistema con paisajismo sustentable en Puerto MonttEspecies nativas y riego automatizado por circuitos que optimiza el consumo de agua entre un 30% y un 90% respecto de los sistemas tradicionalespágs. 18–19 La LIGAGRD entrega oportunidades para todas las gimnastas en todos los nivelesDe Puerto Montt a Buin, las entrenadoras destacan que la liga permite competir de igual a igual, sin discriminación entre clubes o competidoraspágs. 20–22

Temuco de 1950, tercera parte

Los domingos en Temuco eran ir a misa de 11 a la Catedral —o a la de 12 al Corazón de María—, donde primero el señor Uribe, luego Guido Rodríguez, Marcos Uribe y otros oficiaban misa, muchas veces encabezados por el obispo Alejandro Menchaca Lira y después por don Bernardino Piñera.

Si no llovía, lo clásico era ir a dar una vuelta a la plaza y comer barquillos. Si quedaba tiempo, ir por Bulnes a Yanisheski a tomarse un helado, seguir a la Botica “El Indio” —atendida por el doctor Croxato— en la esquina de Bulnes y Montt, comprar una tira de Geniol y otra de Mejoral, una cajita de Pepsamar para la acidez y pastillas de eucalipto para la garganta.

Después, detenerse a comprar el diario con doña Felicia Figueroa: los locales eran El Austral y El Sur, y de Santiago, El Mercurio y el Diario Ilustrado. A veces el papá compraba Ercilla, un tabloide sepia con toda la actualidad política. Casi nunca comprábamos Vea, porque traía muchos asesinatos. Siempre comprábamos Estadio para ver la crónica semanal del fútbol —el Sapo Livingstone, Jorge Robledo, el Everton campeón con René Meléndez— y para leer ese chistoso recuadro que era el Cachupín. Aprovechábamos de echarle un ojo a las revistas: El Peneca, Billiken, OK con la tira de Condorito, las caricaturas políticas de Topaze, Zigzag, Para Ti y Selecciones del Reader’s Digest.

Luego seguíamos al mercado

En Portales, a comprar pan francés en la Franco Española o echar un ojo a los pasteles de la Rinascente; en Aldunate, plátanos, higos secos y una piña. A veces alguna empanada con el gritón de la esquina. Pasar aceleradamente entre los “canutos” que predicaban en la esquina, y comprar en la puerta del mercado un cambuchito de avellanas tostadas, de murtilla, o uno de turrón duro de esos que se partían con un martillito.

En las afueras del mercado se compraban yerbas de todo tipo para el dolor de guata y el insomnio; también atados de ramitas de quillay como quitamanchas y atados de cochayuyo directamente de las carretas de los mapuches que venían de Carahue. En septiembre a veces había digüeñes; en diciembre, cerezas; y al entrar el invierno, castañas y piñones. Rara vez se encontraban camarones de barro — alguna vez los comí, deliciosos.

A veces daba vueltas por el mercado el afamado Cayena, un loquito que gritaba incoherencias increpando al que se le pusiera por delante, al que le teníamos terror. A las 12 en punto sonaba la sirena en la estación de bomberos, frente al Hotel Continental en Varas. Una vuelta a las faldas del cerro Ñielol —ese cerro que siempre quisimos como algo muy temuquense, y que don Manuel Montiel y don Lucho Picasso cuidaban con toda el alma en la Sociedad de Amigos del Árbol— antes de regresar a Maipo.

Antes de volver, pasábamos al taller mecánico de don Camilo Zirotti, en Balmaceda cerca del cementerio, a ver cuándo iba a estar listo el auto del abuelo. Más de alguna vez nos tocó presenciar el paso de la carroza fúnebre, con cuatro caballos negros cubiertos de grandes velos, conducidos desde lo alto del carruaje lleno de coronas blancas por un lúgubre señor vestido de frac, seguido por cientos de deudos con el sombrero en la mano y una ancha franja de tela negra en la manga, encabezados por un sacerdote y un monaguillo echando incienso y agua bendita.

Por Gerardo Hiriart Le Bert.

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Antonia Biggs, ANIR: “El reciclaje industrial en Chile funciona muy bien desde hace 25 años, pero aún falta avanzar en los hogares”

Geógrafa titulada en la Pontificia Universidad Católica, la vocación de Antonia Biggs Fuenzalida fue inspirada a los 15 años por una profesora que atrapaba la niebla en el norte de Chile: “Ahí supe que se podía hacer algo por el medio ambiente y que esta profesión podía ser un gran aporte para la sociedad. Así construí mi carrera hasta llegar a trabajar durante ocho años en el Ministerio del Medio Ambiente”. Desde pequeña, viviendo en un edificio de Santiago, veía el impacto del smog: “Ya desde los 8 o 9 años sentía que tenía que hacer algo para mejorar la situación del medio ambiente”.

La ANIR

La Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje es una entidad gremial cuyo objetivo es visibilizar la realidad de esta industria. Agrupa a 57 empresas dedicadas al reciclaje de aluminio, acero y al compostaje de residuos orgánicos, entre otros — algunos socios llevan 40 años en el rubro. “Nuestros socios cuentan con apoyo de todo tipo, desde temas internos hasta dudas del día a día, incluso para realizar gestiones ante instituciones o autoridades”, señala Biggs.

“Hace unos 25 años que el reciclaje industrial en Chile funciona, y funciona muy bien, haciéndose cargo del patio trasero de las empresas. Lo que falta es la cultura del reciclaje en el hogar, separando de buena forma los materiales. Al contrario, casi no existen empresas que no tengan una buena gestión de sus residuos, porque además deben cumplir normativas ambientales y sanitarias e incluso tratados internacionales”, explica. Y agrega: “La industria del reciclaje va en franco crecimiento; todas las semanas se acercan nuevas empresas, cada vez más jóvenes, a quienes les ha ido muy bien, obteniendo una gran rentabilidad”.

El empujón ambiental

Sobre la educación ambiental es enfática: “Es esencial que exista ojalá desde la sala cuna hasta la universidad, pero el nivel de crisis ambiental actual es de tal magnitud que debemos recurrir a lo que los expertos denominan la teoría del empujón: si la persona no se baja del auto, la política pública debe cerrar las calles y fomentar el uso de la bicicleta; si las personas no dejan de comer carne, incentivo la venta de carne vegetal en los restaurantes. Así fuerzo los cambios conductuales y la gente no se da cuenta de que se bajó del auto y está comiendo más vegetales”. Para ella, hemos llegado a este punto “porque nos hemos disociado del medio ambiente: olvidamos que somos parte de él, y si lo destruimos nos destruimos a nosotros mismos”.

Aceite re-refinado

Entre los materiales más reciclados están el cartón, el aluminio, el vidrio y uno que muchas veces pasa desapercibido: el aceite usado de los automóviles. “El aceite no se recicla, ese proceso se denomina re-refinar: el aceite se limpia y resulta un lubricante nuevo, del cual ya tenemos varias marcas chilenas. Funciona perfectamente, da el mismo rendimiento, y lo que sobra de esta limpieza, una especie de pasta negra, se utiliza para proteger maderas; del proceso se obtienen dos productos”, explica.

Difundir estos procesos es parte de su trabajo: “Contamos con una tremenda industria del reciclaje que procesa volúmenes gigantescos, y eso me hace tener fe en la humanidad. Hay materiales que pueden ser reciclados infinitamente y se pueden hacer grandes negocios; es una industria muy virtuosa”. Sobre los acuerdos de producción limpia, destaca el de eco-etiquetado, que sigue vigente: “La idea es que los productos tengan un sello que dé a entender que son reciclables en Chile, y eso va a ser parte de la Ley del Reciclaje. Todo tiene valor y puede ser reutilizado, reciclado, compostado o valorizado energéticamente; el objetivo es que los materiales no lleguen a los rellenos sanitarios, donde van a pasar miles de años”.

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Colegios sin mascarilla: tras la pandemia, llegó el momento de volver a vernos

“A partir del primero de octubre las mascarillas dejaron de ser obligatorias en lugares abiertos y cerrados, a excepción de los centros de salud”, anunció el seremi de Salud de La Araucanía, Andrés Cuyul Soto. Tras dos años de pandemia, quisimos conocer las reacciones en el mundo escolar.

Un proceso voluntario

“El 2020 no alcanzamos a estar ni una semana en clases y nos tuvimos que ir para la casa. Fue difícil porque todos nos tuvimos que acostumbrar a un sistema de trabajo para el cual nadie estaba preparado”, recuerda Verónica Sandoval Matus, directora del Colegio Scole Creare. “Teníamos profesores mayores que ni siquiera usaban celular, pero tuvieron que aprender a usar las plataformas para hacer clases desde casa. Al mismo tiempo había una alta exigencia de los apoderados, porque muchos tenían problemas económicos y emocionales, y también debíamos atenderlos a ellos”.

En 2021 volvieron a la presencialidad con aforo e instalaron un sistema de cámaras traído desde Estados Unidos en las salas y el gimnasio, para transmitir las clases a quienes no pudieran asistir. Este año regresaron los cursos completos, y ahora llegó la voluntariedad: “Este proceso ha sido un poco extraño, especialmente los primeros días, porque hay muchos que no nos conocemos: profesores nuevos, apoderados que nunca hemos visto sin mascarilla, los mismos estudiantes entre ellos”, señala. El colegio informó a la comunidad que el uso sería voluntario desde el 1 de octubre, “dejando también la libertad personal para quienes decidan seguir ocupándola”, y mantiene la buena ventilación, la sanitización dos veces al día y el fomento del lavado de manos. “En lo personal, creo que es una buena medida seguir utilizando mascarilla en lugares de aglomeraciones, para no contagiarse de otras enfermedades, no necesariamente de COVID”.

Aprender y crecer tras la pandemia

“Nuestro colegio tiene 800 alumnos y todos volvieron este año a clases presenciales, desde prekínder hasta cuarto medio. Al principio veíamos la pandemia como algo muy lejano; hoy sigue siendo increíble todo lo que pasamos”, explica Mónica Köhler González, psicóloga y encargada de Convivencia Escolar del Colegio Saint Patrick. Al volver, algunas medidas resultaron muy prácticas, como diferenciar los horarios de recreos y de casino por ciclos.

“El primer semestre los alumnos volvieron a encontrarse, y los más pequeños no sabían muy bien cómo jugar; se produjeron algunos juegos bruscos, pero debemos considerar que algunos niños que estaban en kínder al iniciar la pandemia volvieron en segundo básico y se saltaron varios años de convivir y compartir”, explica. Lo mismo con los más grandes: “Se fueron como preadolescentes y volvieron mucho más grandes. Muchos jóvenes no tuvieron licenciatura, gira de estudios o fiestas de octavo; pasamos dos años sin esos rituales que también son importantes para cerrar o iniciar una etapa”.

Sobre el fin de la obligatoriedad, observa: “Algunos alumnos se han acercado a decirme que la quieren seguir utilizando, algunos por inseguridad, porque la mascarilla te cubre, y creo que para algunos va a ser complicado dejarla. Muchos no conocíamos las caras de nuestros alumnos y ahora los estamos conociendo, y ellos están conociendo a profesores que no habían visto sin mascarilla: es un fenómeno extraño para todos”.

La psicóloga subraya que el impacto de la pandemia depende de cómo se aborde: “La podemos ver como un periodo de aprendizaje y crecer a partir de esto, sacar resiliencia, pero también algunos lo abordan con rabia o enojo, y eso debe canalizarse de manera adecuada. Lo importante es que aprendamos, crezcamos y valoremos la salud y el cuidado mutuo”. Como cierre simbólico, el Saint Patrick realizará un evento interno donde depositarán las mascarillas en basureros y abrirán un espacio de reflexión en torno al cuidado de la humanidad.

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INACAP y su compromiso con la educación: el CEDEM y el programa de alternancia más grande del país

Con más de 55 años de trayectoria y presencia en las 16 regiones del país, INACAP inició en 2011 el Centro de Desarrollo para la Educación Media (CEDEM), que a la fecha ha consolidado una red de trabajo permanente con más del 46% de los establecimientos de educación media de Chile. El CEDEM busca ampliar las posibilidades de trayectorias educativas de los estudiantes de enseñanza media y contribuir a la mejora de sus procesos formativos, con actividades centradas en la formación y actualización continua tanto de estudiantes como de profesionales de la educación, sin costo para sus beneficiarios.

Para estudiantes, los programas son Ruta Vocacional, Apresto Laboral, Co-creando Futuro, Prueba de Articulación, Propedéutico, Procesos Educativos Virtuales, Desafío Go! Innova, Desafío TP21, Olimpiadas de Actualidad y Alternancias. Para docentes, la oferta incluye cursos de perfeccionamiento, Diplomado TP, Plan de Apoyo para Orientación, Habilitación de Especialidades TIC, Aprendizaje Socioemocional en la Comunidad Educativa y Evaluación de Aprendizajes para la EMTP.

El programa de alternancia

Por segundo año consecutivo, y por primera vez en todas sus sedes, INACAP desplegó su Programa de Alternancia: una estrategia de aprendizaje vinculada al currículum de la Enseñanza Media Técnico Profesional que combina la formación del liceo con otros espacios, como empresas, institutos profesionales, centros de formación técnica y organismos públicos. Alineado con la Estrategia de Educación Nacional para la Formación Técnico Profesional, permite fortalecer las habilidades de cada perfil de egreso y mejorar las oportunidades de continuidad de estudios e inserción laboral.

“Lo más importante de nuestra oferta de Alternancia es que los programas incluidos son de más de 40 horas pedagógicas, lo que equivale a un tercio del módulo que los estudiantes cursan en sus establecimientos, lo que profundiza la experiencia de formación”, destacó Alejandro Rubilar, director de Admisión y Comunicaciones de INACAP Sede Temuco. “Adicionalmente, son programas elaborados con la metodología del Aprender Haciendo y desarrollados íntegramente por docentes de INACAP, en nuestras sedes y laboratorios. Hoy son más de 100 establecimientos y más de 2.500 estudiantes beneficiados a nivel nacional. Respecto a La Araucanía, de la mano del programa Futuro Técnico, se han realizado 11 alternancias y son más de 300 los estudiantes que han estado casi un semestre en nuestras dependencias”.

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Pablo Del Río Vera: “La peluquería es un negocio rentable, sustentable y entretenido; siempre se está aprendiendo”

Siempre ha vivido en Temuco y lleva 22 años en el rubro de la peluquería. Durante ocho años se desempeñó como administrativo de una empresa, de la cual fue despedido, y entonces comenzó a dedicarse a la peluquería, su sueño desde la infancia. Estuvo siete años en un salón ajeno y desde 2009 trabaja de manera independiente. Sus locales siempre han estado en el sector de Avenida Pablo Neruda, y el actual es de su propiedad: lo construyó desde cero.

“La ubicación en este sector ha sido estratégica, con buena visibilidad desde todas las calles que lo rodean. El sector, que al llegar era totalmente residencial, hoy se está convirtiendo en comercial, aumentando la plusvalía y el tráfico. Antes éramos dos o tres peluquerías, hoy somos más de ocho”, explica.

En su salón ofrece cosmetología —pedicure, manicure y depilación, a cargo de Bárbara— y peluquería, a cargo de Pablo y Jocelyn, con corte, tintura, alisado con queratina y masajes capilares entre los servicios más pedidos. Atienden de lunes a sábado, de 10 a 13 y de 15 a 20 horas. Por sus manos han pasado varias generaciones: “La fidelidad de clientes por tantos años se debe a la confianza que se establece entre ambos, algo que se va creando con el tiempo. Aquí se aplica mucho la psicología: de repente llegan personas felices porque están celebrando algún logro, mientras que otras se quieren cambiar el look porque terminaron una relación o una etapa negativa de su vida”.

El look de hombres y mujeres

“Actualmente el hombre adulto joven se preocupa más del cabello y de su apariencia en general, por eso las barberías han proliferado. Los hombres se cortan mucho más seguido que las mujeres, cada mes o mes y medio. El hombre tradicional usa el cabello corto porque se ducha y queda listo; en cambio, los más jóvenes están utilizando productos de styling —laca, cera, gel, pomadas texturizadoras para las barbas—”, explica.

“En el caso de las jovencitas, hoy se da mucho que adopten looks más atrevidos: vemos a niñas de 12 años con el cabello totalmente teñido. Yo personalmente no lo recomiendo mucho, pero se lo hacen igual en otra peluquería. Ahí entra la ética de cada uno: si llega una niña de 16 años que quiere aplicarse algún químico, hablo con la mamá primero y le explico los riesgos y los beneficios”.

Sobre la pandemia, recuerda: “Fue difícil, especialmente durante las cuarentenas, porque aunque no teníamos el mismo flujo de clientes debíamos cumplir con los mismos gastos. Siempre he trabajado con horas agendadas, pero durante la pandemia las espaciamos más, para que idealmente las personas no se encontraran y tuviéramos tiempo de sanitizar”. Hoy atienden en promedio más de 200 personas al mes: “Normalmente damos las horas de una semana para otra; lo ideal es pedirla tres o más días antes”.

Algunos tips

Antes de partir, aclara una distinción del oficio: “El cabello es lo que está vivo, en la cabeza; el pelo es lo que se corta, lo que queda en el piso sin vida”. Y comparte sus recomendaciones:

  • “Las mujeres jóvenes pueden usar el pelo como quieran. Pero después de los 30 años, el color oscuro endurece mucho los rasgos, y al contrario, el cabello muy claro hace ver el rostro lavado, triste y apagado”.
  • “Quienes se tinturan deben utilizar productos para cabello tinturado, porque ya no es un cabello natural. Si se hace algo con queratina, tiene que usar productos para cabello con queratina”.
  • “En los cabellos donde se han usado químicos no se pueden aplicar productos ácidos, porque los disuelven”.
  • “Hoy las mujeres se están dejando mucho el cabello al natural, con canas, y hay productos específicos para ello. La cana es dura, de forma indefinida, y hay que cuidar el corte cada mes o mes y medio, porque más allá de ese tiempo se pone amarillenta y se quema muy rápido con el sol”.
  • “El cabello tinturado requiere más cuidados: se debe retocar cada 25 a 30 días, o cada 8 a 10 lavados, y no se recomienda lavarlo todos los días”.
  • “En la peluquería casi no hay productos malos; hay que tener cuidado con el cabello en que se van a aplicar. Puedo aplicar la misma tintura en cinco cabelleras y tener cinco resultados distintos. Lo que se ve en la caja del producto no es lo que va a resultar, porque la base, el cabello de la persona, no es la misma”.

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Osvaldo Curaqueo, IEII UFRO: “Estamos trabajando para insertar la interculturalidad en la universidad y en el país”

Osvaldo Curaqueo Pichihueche, sociólogo y magíster en Desarrollo Humano, es desde mayo de este año el director del Instituto de Estudios Indígenas e Interculturales (IEII) de la UFRO, y tiene su tuwün —origen mapuche— en Raguintuleufu, cerca de Nueva Imperial. El instituto es el segundo más longevo de la universidad, con casi 30 años de existencia, solo superado por el Instituto de Agroindustria, y fue creado en consonancia con la Ley Indígena y compromisos internacionales suscritos por Chile. En 2018 amplió sus líneas de trabajo añadiendo formalmente la interculturalidad, para reconocer e integrar fenómenos sociales como el proceso migratorio.

Desafíos

“Como instituto tenemos varios desafíos, donde destaca la transversalización de la interculturalidad”, señala Curaqueo — entendida no solo como lo indígena o lo mapuche. “El énfasis está en colocar la interculturalidad dentro del actuar de la universidad; que como instituto podamos convocar, sistematizar, proyectar, visibilizar y convertirnos en referente nacional e internacional en esta materia. El desafío más grande es la posibilidad de influir en las políticas públicas, apoyando la toma de decisiones con nuestras investigaciones, análisis, asesoría técnica y generación de conocimiento”.

El instituto ha aportado históricamente con destacados investigadores al conocimiento de la temática indígena: “Desde el IEII se ha aportado en protocolos interculturales, análisis comparado de normativa en temática indígena, caracterizaciones territoriales, apoyo técnico en la toma de decisiones de política indígena, derechos humanos, revitalización del mapuzugun y educación intercultural bilingüe”.

Diplomado en DDHH para la gestión pública

El IEII dicta el Diplomado en Interculturalidad y DDHH para la Gestión Pública, ya en su tercera versión, con 90 horas de duración y tres módulos: derechos humanos, interculturalidad y procesos migratorios. “Se realiza en conjunto con el Instituto Nacional de Derechos Humanos y tiene alcance nacional, pues se imparte en modalidad e-learning”, explica el director. Las postulaciones se reciben entre febrero y marzo, y las evaluaciones se realizan entre marzo y abril. “Si tuviéramos que resumirlo en un concepto, se trata de competencias de interculturalidad en la función pública, con enfoque en derechos humanos”, con relatores de la propia UFRO, de otras casas de estudio y de organismos internacionales como Naciones Unidas.

Federico Aguirre Madrid, jefe de la oficina regional Araucanía del INDH, recuerda el origen de la alianza: “Desde el INDH tenemos una larga relación con la UFRO, desde 2010-2011, cuando realizamos estudios conjuntos relacionados con el vertedero de Boyeco, y posteriormente, en 2015, suscribimos un convenio de colaboración, desde donde surgió el diplomado de derechos humanos y función pública”. Y destaca su consolidación: “Tiene una alta demanda, incluso a pesar de la pandemia, pues se desarrolló en modalidad e-learning. Es un programa académico consolidado, legitimado y prestigiado, dirigido a funcionarias y funcionarios públicos, quienes tienen la obligación de respetar y garantizar los derechos humanos. Es uno de los pocos diplomados en que participa el INDH a nivel nacional y es un espacio que valoramos mucho”.

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Seremi de Salud Andrés Cuyul: “La mascarilla dejó de ser obligatoria, pero aún se recomienda en ciertos contextos”

Ante el anuncio del fin del uso obligatorio de la mascarilla y una sensación generalizada de “pospandemia”, conversamos con la primera autoridad regional en el ámbito de la salud.

“Primero que todo debo señalar que no se elimina en ningún caso el uso de mascarillas. Lo que se elimina es el uso obligatorio de esta capa de protección en lugares abiertos y cerrados, exceptuando centros de salud; por tanto, su uso será voluntario cuando no se trate de un centro de salud. Asimismo, es altamente recomendable en lugares cerrados con poca ventilación, incluyendo el transporte público o privado”, señaló enfáticamente Andrés Cuyul Soto, seremi de Salud de La Araucanía.

Responsabilidad personal

“Básicamente, le estamos dando el poder a las personas para que analicen escenarios de riesgo cotidiano a partir de esta mayor apertura, en un momento en que estamos a la baja en contagios y hemos logrado un alto porcentaje de vacunación, y donde además hemos visualizado una protección prolongada, más allá de los seis meses, de la segunda dosis de refuerzo”, explica. “A su vez, la mejora en las condiciones climáticas ha traído una baja en las consultas de urgencia respiratoria tanto en Cautín como en Malleco. Este es un paso que debemos dar, y que la sociedad en conjunto ha colaborado para que sea así, vacunándose y tomando las medidas de autocuidado”.

Seguir con mascarilla

Muchas personas han manifestado que seguirán usándola. Para el seremi, eso es un indicador certero del éxito de la educación sanitaria: “El hecho de que la persona que toma una micro temprano en la mañana, con mucha gente dentro, decida sacar su mascarilla del bolsillo y se proteja a ella y a su entorno es uno de los mayores éxitos como práctica preventiva que quedará instalada en nuestra población”. Y agrega: “Estamos pasando la pandemia más dura de la historia moderna, y el conocimiento ganado por la ciudadanía no retrocederá. Quienes hemos perdido seres queridos a causa de la pandemia sabemos el impacto que esto tuvo en nuestras familias. Ese ejercicio de sostener el uso de mascarillas en lugares con aglomeración de personas, ponderando escenarios de riesgo, llegó para quedarse”.

Su recomendación final apunta a la vida cotidiana: “Es altamente recomendable que la usen en situaciones de riesgo que las mismas personas y familias van a saber ponderar. Que enseñemos a nuestros hijos, hijas y familiares la prevención y el cuidado de nuestra salud en el espacio público y también en el privado. Respecto a las enfermedades respiratorias, la recomendación es seguir practicando la ventilación adecuada en espacios cerrados. En definitiva, hacer cotidiana la prevención que llegó para quedarse”.

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Estudiantes UFRO generan conocimiento y tecnología vinculados a problemas reales de la industria

Bajo el alero del Consorcio Ciencia para la Innovación 2030 (Ci2030), integrado por seis universidades regionales chilenas, estudiantes de pre y postgrado de la Universidad de La Frontera lideran el desarrollo de tres prometedoras iniciativas de investigación aplicada, a través de las facultades de Ingeniería y Ciencias y de Ciencias Agropecuarias y Medioambiente.

Industria salmonera y calidad de vida

Un equipo de ambas facultades se alzó con el primer lugar de la Hackatón por el Cambio Climático en la región Antártica y Subantártica Ci2030, con un proyecto que propone la producción de un fago para controlar el uso de antibióticos en el tratamiento del BKD, enfermedad bacteriana del riñón que afecta la producción de salmones en Chile — una estrategia innovadora para evitar los sedimentos y residuos que generan estos fármacos en las zonas de cultivo. La idea fue desarrollada por Nicolás Lefin Hinojosa (Ingeniería Civil Química y Magíster en Ciencias de la Ingeniería mención Biotecnología), Javiera Miranda Geldes y Cristian Aranzaez Ríos (Ingeniería Civil en Biotecnología), Danae Flores Melivilu (Bioquímica) y Catalina Carrasco Krause (Biotecnología), quienes como premio accederán a una visita guiada por laboratorios de la Patagonia y a una estadía en el Parque Etnobotánico Omora, en Puerto Williams.

En el contexto del curso CRISPR-Innovation, otros dos proyectos avanzan. Carol Jerez Quezada, estudiante de Bioquímica, lidera “Detección de Aeromonas salmonicida en salmón del atlántico con CRISPR/Cas12”, con miras a ofrecer una alternativa más rápida y eficiente para identificar la bacteria que produce la furunculosis. Rodrigo Salinas Sanhueza, también de Bioquímica, emplea la misma herramienta molecular para elaborar un protocolo que permita diagnosticar la enfermedad de Crohn de forma no invasiva y en menos tiempo que un laboratorio clínico.

Jornada de presentación

El estado de avance de las tres iniciativas fue presentado a autoridades de ambas facultades y del Núcleo Científico Tecnológico en Biorecursos (BIOREN-UFRO). “Estos tres equipos universitarios se encuentran trabajando en sus propuestas desde abril. Una está asociada a la Hackatón por el Cambio Climático, que convocó a más de 100 estudiantes de diferentes universidades, siendo una propuesta UFRO la ganadora; una segunda línea aborda proyectos gestados en torno al curso de CRISPR, tecnología habilitante prioritaria para Ci2030”, explicó Belén Conejeros Lagos, coordinadora del programa Ci2030 UFRO, destacando que “este es un espacio virtuoso que queremos potenciar, aprovechando todo el conocimiento que tiene la universidad, la energía que traen los estudiantes y las necesidades que tiene la industria”.

La Dra. María de la Luz Mora Gil, directora del BIOREN, valoró el trabajo con estudiantes: “Para nosotros es muy importante la gente joven. Empezar a trabajar desde el pregrado es maravilloso, porque tienes mucho tiempo más en la universidad para después desarrollar en el postgrado grandes iniciativas de investigación. Las tres propuestas que vimos hoy tienen un gran desarrollo científico”. El consorcio reúne a las facultades e institutos de ciencias de las universidades de Talca, del Bío-Bío, Católica de la Santísima Concepción, de La Frontera, Austral de Chile y de Magallanes.

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Proyecto residencial busca aportar al ecosistema con paisajismo sustentable en Puerto Montt

Atendiendo a las necesidades en torno a la gestión de recursos naturales para mitigar la crisis climática, Inmobiliaria Altas Cumbres apuesta por potenciar la eficiencia energética de sus proyectos sumando el desarrollo de jardines sustentables, en una iniciativa que comenzó a poner en marcha en el condominio Alta Vista de Puerto Montt.

La ejecutan María José Velasco y Natacha Ponce, diseñadora y paisajista de Estudio Pradera, empresa especialista en planificación de paisajes: “Esta idea vela por mantener los ecosistemas del sector, con elementos que en su conjunto proporcionan beneficios a la comunidad, ya que aportan a la regulación del clima, la mitigación de la contaminación atmosférica, la prevención de la erosión y los anegamientos, además de otorgar espacios seguros para la recreación”.

Incorporaron especies nativas aclimatadas a la región, en una paleta vegetal que incluye helechos, plantas herbáceas, arbustos y árboles como el notro, el abeto, el fuinque, el ulmo, el ñirre y el avellano. “El trabajo se condujo con el ánimo de recuperar parte de lo que había y no modificar todo: las especies que estaban en el lugar y que no tuvieron éxito, ya sea por la profundidad de la tierra, una mantención deficiente o el tránsito de la gente, se reubicaron en lugares donde no van a tener esos problemas”, señala Velasco.

El agua, en circuitos

La propuesta integra un sistema de riego separado en circuitos, con un programador autónomo en cada uno que regula la cantidad de agua y el tiempo que necesita cada sector, optimizando el consumo entre un 30% y un 90% comparado con los mecanismos tradicionales. “Dependiendo de si es temporada estival o invernal, se programa todo para que se provea solo la cantidad de agua necesaria. Nada más, ni nada menos”, añade.

“Una de las mayores ventajas de este proyecto es que podemos ofrecer las áreas verdes que la gente quiere tener en su entorno, pero con mucho menor costo de mantención y consumo de agua, lo que finalmente también se traduce en un beneficio adicional en los gastos comunes de las comunidades”, señala José Miguel Montecinos, gerente técnico y de Desarrollo de Inmobiliaria Altas Cumbres.

Otro aporte, explica Natacha Ponce, es que “ya no es necesaria la reposición, que es una de las cosas más importantes de un paisajismo sostenible y permanente en el tiempo. Además, como se redujeron los espacios para césped, también se minimiza el uso de agua y las labores de permeabilidad en el suelo, dejando a la naturaleza actuar”. La iniciativa se comenzará a implementar en todos los nuevos desarrollos residenciales de la inmobiliaria: “Nuestro objetivo es que las áreas verdes no se conviertan en un lujo, sino en un espacio vital y necesario en todos los proyectos inmobiliarios”, concluye Montecinos.

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La LIGAGRD entrega oportunidades para todas las gimnastas en todos los niveles

Conversamos con entrenadoras chilenas que dan a conocer sus motivaciones, las esperanzas de sus equipos y la razón por la cual participan en la LIGAGRD. Todas coinciden en las oportunidades de competir de igual a igual en todos los niveles, sin discriminación entre clubes o competidoras.

Una liga para los colegios también

Betty Rebolledo es técnico y entrenadora de gimnasia del Colegio Inmaculada Concepción de Puerto Montt, donde hay talleres de gimnasia rítmica desde 1° básico hasta cuarto medio. “De todas las participantes seleccionamos a las que tienen más condiciones y las entrenamos más días; en esa selección tenemos 16 niñas de entre 6 y 16 años, y también las incentivamos para que participen en el club Talento del Sur de Puerto Montt”, explica. Llegó a la liga por invitación en plena pandemia: “Junté a las niñas y comenzaron a practicar de manera online”.

“Me gusta la liga porque está bien organizada y dividida por niveles, y las gimnastas compiten con sus pares. También destaco la responsabilidad y preocupación constante del profesor Jaime Sánchez; las coordinadoras y entrenadoras se ayudan entre todas”, señala. Y subraya el valor para los establecimientos: “Espero que la liga siga por muchos años más, porque generalmente trabajan los puros clubes y a los colegios nos dejan un poco de lado, y las niñas dejan de participar. En Puerto Montt solo existen dos clubes, entonces esta liga es una gran oportunidad para fomentar la participación”.

Excelente camino

Pamela Salazar Rozas es profesora de educación física, técnico nacional de gimnasia rítmica, entrenadora en el Club de Alto Rendimiento Araucanía, directora del Club de Gimnasia Rítmica de Vilcún y profesora del Colegio Bautista. “La LIGAGRD cada vez va sumando más adeptos, y ya existen muchos equipos de otros países uniéndose a través de la LIGAGRD internacional. Es un trabajo muy bueno, porque le da la posibilidad a muchas niñas de diferentes niveles, formativos y competitivos. Hay que destacar la preocupación del profesor Jaime Sánchez y la forma en que ha logrado visibilizar la importancia de la gimnasia rítmica”, relata. En el Colegio Bautista trabajan con 50 niñas para recuperar el estatus de potencia que el club tuvo en algún momento — algo que, sumado a los 100 años del establecimiento, podría convertirse en un hito de relanzamiento.

Campeonas para Buin

Susan Campos Muñoz dirige el Club de Gimnasia Rítmica Buin, que agrupa a 65 alumnas, de las cuales 30 forman parte del grupo de selección que participa desde el primer campeonato en 2020. “Nos enteramos por las redes sociales, supimos del campeonato online y nos inscribimos. Ha sido una gran experiencia, porque pudimos trabajar en plena pandemia y eso nos ayudó a mantener la actividad de las competidoras y las entrenadoras, y también la motivación en tiempos tan difíciles”, relata.

“La organización de la liga es maravillosa, porque le da la oportunidad de competir a niñas muy pequeñas y todos los procesos son muy ordenados. El año pasado obtuvimos campeonas sudamericanas, algo que hubiera sido imposible en una federación, porque las federaciones siempre tienen a las mismas competidoras y no le dan la oportunidad a las más nuevas”, agrega. Sus metas para el año son claras: “De las 30 que presentamos, 28 quedaron en los primeros lugares y 15 en el primer lugar de su categoría. Nuestro objetivo es tener varias campeonas para la comuna de Buin”.

Crecer como gimnastas

Lilian Pinto Castro es fundadora y entrenadora del Club de Gimnasia Rítmica Guaimallén, de Buin, con 27 niñas en dos módulos: iniciación y avanzado. “Estamos en la LIGAGRD desde 2021 y nos enteramos por la invitación de otra entrenadora. El primer año nos fue súper bien, todo online, y quedamos muy gratas”, señala. “La organización es muy buena, porque en plena pandemia fueron capaces de darnos la oportunidad de competir a un mejor nivel: la liga nos dio otro estatus para competir y desarrollarnos más, por lo que ha sido un gran aporte para nuestro club”. Para este año, la meta es “competir, quedar entre las seleccionadas nacionales y avanzar a las finales sudamericanas; en el fondo, crecer como gimnastas”.

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