A raíz de la nueva etapa en la implementación de la Ley 21.561, que reduce la jornada laboral a 42 horas semanales a partir del pasado 26 de abril, desde el gremio señalaron que este proceso representa un avance relevante en materia de calidad de vida para los trabajadores, pero advierten que también implica desafíos para sectores intensivos en mano de obra como la construcción.
En este contexto, explican que la reducción de horas, manteniendo las remuneraciones, genera un aumento en el valor efectivo de la hora trabajada, lo que incide directamente en los costos de los proyectos.
A esto se suma la necesidad de ajustar la operación en obra —ya sea mediante reorganización de turnos, incorporación de personal o uso de horas extraordinarias— para sostener la continuidad de los proyectos. Dado que la mano de obra representa una proporción relevante del costo total de construcción, estos factores comienzan a reflejarse progresivamente en el desarrollo de proyectos habitacionales e infraestructura.

Trabajadores de la construccion realizan su labor durante la obra de un edificio
Sebastian Cisternas/ Aton Chile
“Este es un cambio estructural relevante y como sector estamos comprometidos con su adecuada implementación”, señaló Lorenzo Dubois, presidente de la CChC Araucanía. “Al mismo tiempo, nos plantea el desafío de avanzar con mayor decisión en productividad, incorporando innovación y mejores prácticas que permitan absorber estos efectos y dar sostenibilidad al desarrollo de proyectos”.
“Dado que la construcción es una actividad intensiva en mano de obra, se hace necesario impulsar tanto políticas públicas como iniciativas privadas que contribuyan a mejorar las condiciones de operación del sector, de manera de compatibilizar mejores condiciones laborales con la sostenibilidad de los proyectos y el acceso a la vivienda”, agregó.
Este escenario plantea la necesidad de avanzar en condiciones que permitan una adecuada implementación del nuevo marco laboral, fortaleciendo la planificación, la eficiencia en los procesos y la capacidad de adaptación del sector.


