Mauricio Urrutia Varela, es sociólogo de profesión, magíster en Políticas Públicas y Sociales Internacionales con enfoque en migración, con estudios en arquitectura en la Universidad de Chile… pero su verdadera pasión es el patrimonio urbano y tratar de llegar al máximo de personas con su mensaje.

“Vivo y trabajo en Frutillar, me crie en Temuco desde los 4 años a los 18, así que suelo decir que soy de Temuco”, señala Urrutia, agregando que “hice el magíster en Londres y cuando volví a Chile, me apareció una oportunidad laboral en Frutillar, en el ámbito de la Educación Pública”.

Este sociólogo que tuvo un paso por la arquitectura además tiene formación de fotógrafo y cree que todo ello se conjugó para construir un relato común en torno al urbanismo, con las ciudades, el escenario en el que transcurre la mayoría de nuestra vida.

Iglesia Cristo Rey – Frutillar
Iglesia Nercon . Chiloé

“Partí con un proyecto de documentar la identidad de las ciudades desde las fotografías, primero en Instagram y luego fue tomando una veta comercial, en la medida en que las personas me fueron pidiendo las fotos para decorar sus casas, para hacer algún regalo… luego surgió la posibilidad de hacer postales para turistas, lo que implicó también ir investigando un poco más sobre los lugares que estoy mostrando, su historia, quién fue el arquitecto, dónde queda, para que la gente también no solamente viera algo bonito, sino que también aprendiera sobre eso que estaba mirando”, explica Mauricio.

Sobre el proceso creativo, Urrutia explica que Si bien el producto más reconocible son los libros, y ese requiere un trabajo más “académico” (investigar hitos e historia de las ciudades, entrevistar personas y buscar fotografías antiguas), su catálogo de fotografías comprende muchas más ciudades y en general la “materia prima” la obtiene al salir a recorrer la ciudad.

“Con el celular generalmente porque en el día a día me encuentro casualmente con algo que quiero capturar. A veces, salgo específicamente a tomar fotos, de barrios que quiero conocer o lugares que me han recomendado y en esos casos llevo mi cámara profesional. En estos dos años y medio en esta región, no puedo no agradecer a todas las personas que me ven en ferias o me hablan en Instagram para recomendarme lugares nuevos, que para ellos son importantes y sienten que merecen ser preservados y documentados. Pero en general, a Windoors lo mueve la curiosidad, las ganas de siempre (re)descubrir el entorno urbano y sentirme turista”, explica.

Taller con niños

Windoors

“Windoors, Patrimonio e Identidad Urbana” (@windoors_cl en instagram) es uno de los corazones de la difusión del trabajo que realiza. “Mi objetivo es promover el patrimonio y la identidad urbana, desde la fotografía a la ilustración. Ahora, eso genera también un diálogo, una reflexión, que las personas se den cuenta que pueden ser turistas en cualquier parte, no hay que viajar lejos para tener una actitud de turista y descubrir el entorno urbano. Eso es lo que promuevo desde la fotografía en Instagram, reflexionando, comentando, invitando a las personas a salir a distintos lugares”, agrega.

Asimismo, Mauricio comercializa sus productos en la página https://windoors.mercadoshops.cl/ donde existe una promoción de lo urbano y educación a través de libros, postales, posters y láminas para pintar, entre otros.

Curiosamente, todo partió en Colonia del Sacramento, Uruguay. Pero en Chile, sus productos se pueden adquirir en librerías, emporios, hoteles, restaurantes, cafeterías y tiendas de artesanía de ciudades diversas como Santiago, Puerto Octay, Frutillar, Calbuco, Puerto Varas, Ancud, Castro, Chonchi, Mechuque y Dalcahue. “¡En mi instagram aparecen todos los puntos de venta, y en el mapa interactivo que traen mis libros también! Además, mis libros “Patrimonio a tu Pinta” se venden en Mercado Libre o en weprint.app y me pueden escribir un mensaje en Instagram. A veces me encuentro en ferias”, señala.

“Desde que empecé con cuadros a pedido, transité a la postal, postal enmarcada y luego imanes. Al llegar a Frutillar, comencé con los libros interactivos para aprender, pintar y decorar (porque traen ilustraciones a color y para pintar prepicadas)”, explica Mauricio, agregando que “A partir de mis fotos, surgen los dibujos en colaboración con ilustradores y diseñadores. El primer libro es sobre Osorno, Puerto Octay, Frutillar y Puerto Varas. El segundo es sobre Chiloé y está articulado en temas (Elementos Tradicionales, Iglesias, Arquitectura y Lugares Turísticos)”.

Entre los lugares emblemáticos de su trabajo, Mauricio destaca las casas Richter y Kuschel, la Iglesia San Francisco, el Teatro del Lago, la catedral de Osorno, el muelle de las Almas, la Iglesia de Tenaún y la cocinería de Dalcahue.

Con las mismas ilustraciones se tiene igualmente postales, imanes, set de láminas para pintar, posters y bolsas reutilizables. También realiza talleres con la comunidad en los que se aprende, se pinta y se conversa sobre patrimonio usando las ilustraciones, creando postales para relevar lo que se identifica como patrimonio. “Estas actividades son para todo público, generalmente en ferias, festivales o el día de los patrimonios, y ojo, que ¡todos podemos pintar y relajarnos!”, agrega.

En cuanto al futuro, Mauricio señala que lo que se viene es “Un libro para pintar sobre Calbuco, otro sobre la Región Metropolitana y otro de fotografías de la Región Metropolitana también durante 2024”.

Patrimonio a tu Pinta Volumen 1
Patrimonio a tu Pinta Volumen 2

Patrimonio nacional Aprovechando la experiencia de Mauricio, le consultamos sobre la visión del patrimonio en nuestro país y en nuestras ciudades. “Yo creo que no se quiere lo que no se conoce, y no se cuida lo que no se quiere. Es como una cadena”, sentencia, explicando que “en general hay un desconocimiento de nuestra historia urbana, de lo que significan los lugares. También una falta de empatía. Yo siempre veo los edificios y pienso más allá de la edad, de la antigüedad del edificio, cuántas historias y cuántas personas pasaron por acá antes que yo. Por eso, cuando destruyen el patrimonio urbano arquitectónico, pierde la ciudad y perdemos todos”

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